jueves, 2 de agosto de 2007

Falaz, falaces, falacia


... se enciende el cigarrillo. En medio de la luminosidad del sol de la tarde, percibe en su más honda oscuridad, la lluvia.

La mano extendida. La aridez de la lluvia, le perturba la noción.

Memento mori. Involuntariamente se le acercan, uno a uno, lentamente, todos ellos.

Se agita la consciencia. Entra en el cementerio con una flor en la mano. La busca. Algo le impide encender un cigarrillo.

La lluvia comienza tenue. Continúa persistente en su búsqueda, no se irá sin verla. Se alteran los sentidos.

La lluvia impetuosa. Por fin está frente a ella, las palabras se tuercen, le pide perdón, y la disculpa a la vez.

Ambas descansarán. Ya hablaron lo que debían. Ella lo cuidará en su nombre, ella la ayudará en su tardío arrepentimiento.

Está empapada. También su ser, le deja la flor, le da un beso y se va.


" ...camina plácido entre el ruido y la prisa

y recuerda la paz que se puede encontrar en el silencio... "


Las nubes han cesado sus sollozos lacerantes, y con ella se cierran los paraguas, y una vez más, el luminoso sol de la tarde...


" ... y aquella palabra de fuerza y de fe que me haz dado, me da la certeza que siempre estubiste a mi lado...""Ese dicho que te han dicho que lo he dicho yo,ese dicho no lo he dicho yo,y el que lo ha dicho mintió.Si ese dicho lo hubiese dicho yo,estaría muy bien dicho por haberlo dicho yo."

No hay comentarios.: